Cubrerradiadores Clásicos

En la medida de lo posible las fuentes de calor han de mantenerse alejadas de los muebles. Por este motivo es importante proteger la calefacción con cubrerradiadores clásicos especialmente concebidos para desarrollar esta función. Desde un punto de vista estético, además, la imagen de la estancia mejorará muchísimo con ellos. Porque estos cubrerradiadores clásicos ofrecen la posibilidad de hacer juego con el resto de los muebles, consiguiendo una uniformidad y armonía decorativa imprescindible.

Los cubrerradiadores clásicos, a su vez, se convierten en elementos del interiorismo de la habitación y pueden servir de base para colocar objetos decorativos variados, como marcos de fotos, figuras o jarrones, integrando la estancia en un todo mucho más bello y confortable.