“Un maestro estupendo se interesó por mí, se llamaba L’Epplatenier.
Un día me dijo: Harás otra cosa, serás arquitecto.
Y yo le dije: ¡Que calamidad! Odio ese trabajo.
Pensaba en las casas que se hacían en mi ciudad, muy feas. Un día en mi escuela, había uno que quería construirse una casa, entonces le propuse hacérsela.
El me dijo que yo no era arquitecto, a lo que yo le contesté: No, pero puedo probar, es lo mismo hacer una casa que otras cosas.
Entonces le hice unos planos. Y quedó asombrado, lo convencí”
Le Corbusier
Es lo mismo hacer una casa que otras cosas
“Un maestro estupendo se interesó por mí, se llamaba L’Epplatenier.
Un día me dijo: Harás otra cosa, serás arquitecto.
Y yo le dije: ¡Que calamidad! Odio ese trabajo.
Pensaba en las casas que se hacían en mi ciudad, muy feas. Un día en mi escuela, había uno que quería construirse una casa, entonces le propuse hacérsela.
El me dijo que yo no era arquitecto, a lo que yo le contesté: No, pero puedo probar, es lo mismo hacer una casa que otras cosas.
Entonces le hice unos planos. Y quedó asombrado, lo convencí”
Le Corbusier









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