
Quien camina por una ciudad y levanta la vista a los edificios, no solo ve formas. Observa identidad, historia y, cada vez más, innovación. Es un hecho: la arquitectura actual ya no se limita a construir espacios funcionales. Muchas veces, este cambio de paradigma se ve impulsado por empresas. Y en esta ocasión, llevan la firma de una española: Cosentino. La firma almeriense abre un nuevo capítulo en la historia de la arquitectura sostenible con un material que aspira a convertirse en referente para las fachadas, Dekton.
Un material que desafía los límites
Una de las grandes apuestas de Cosentino para el revestimiento exterior es Dekton, una superficie ultracompacta que ha demostrado ser mucho más que un material decorativo. Su uso no se limita a fachadas, también se extiende a suelos de alto tránsito, encimeras o aplicaciones industriales, pero es en el diseño exterior donde despliega todo su potencial.

Dekton se obtiene a través de un complejo proceso de sinterización de minerales que le otorga una resistencia excepcional frente a temperaturas extremas, humedad, heladas y cambios bruscos de clima. Sumado a la porosidad casi nula de su composición, logra repeler la mayoría de manchas y grafitis, además del desgaste propio por abrasión.
Esta resistencia le otorga otra característica especial: sus colores permanecen estables con el paso de los años, incluso en entornos como las ciudades costeras, donde el salitre y la exposición solar son continuos, ya que no se ve afectado por los rayos UV.
Diseño y funcionalidad que se dan la mano
En el trabajo con fachadas, hay una máxima que muchos arquitectos repiten: si no hay diálogo entre forma y función, el resultado no termina de encajar. Cosentino lleva tiempo afinando ese equilibrio. Con Dekton, ha conseguido que la resistencia no esté reñida con el lenguaje estético del edificio. En otras palabras, es una superficie que entiende lo que cada proyecto quiere decir.
La riqueza cromática y de texturas que ofrece permite jugar con matices, luces y volúmenes; en definitiva, ajustar el diseño a lo que pide el entorno o el propio planteamiento arquitectónico. Funciona igual de bien en construcciones de nueva planta como en rehabilitaciones. Y eso se nota en la libertad que da a la hora de proyectar.
Uno de los sistemas que más partido saca de esta versatilidad es el de fachada ventilada. Además de aportar aislamiento térmico y acústico, reduce la carga energética del edificio gracias a la cámara de aire que se forma entre el soporte y el revestimiento. Lo hace con una continuidad visual que otros materiales no siempre consiguen, pues la superficie mantiene un acabado uniforme, sin perder ritmo ni coherencia.
Materiales que piensan en el planeta
Dejando a un lado la innovación técnica y el diseño de sus materiales, Cosentino ha integrado la sostenibilidad en su propuesta de valor. Dekton es un material con huella de carbono neutral durante todo su ciclo de vida, por lo que puede integrarse en cualquier proyecto que priorice minimizar el impacto ambiental. Este compromiso ecológico no es solo una cuestión de etiqueta: permite obtener certificaciones internacionales como LEED o BREEAM.

Por último, su durabilidad y el escaso mantenimiento que requiere prolongan la vida útil de las edificaciones, reduciendo intervenciones futuras y contribuyendo así a un modelo más eficiente y respetuoso.

































