Cuando un cliente me dice que encontró otro arquitecto más barato esto es lo que me viene a la cabeza.
¿Y a tí?
¿Qué es lo que te viene a la cabeza en esos momentos?
¿Otro arquitecto más barato?

revista digital de arquitectura online desde 2009
Artículo escrito por Luis Sánchez Blasco Deja un comentario
Cuando un cliente me dice que encontró otro arquitecto más barato esto es lo que me viene a la cabeza.

Artículo escrito por Autor Invitado 3 comentarios
En España, particularmente, muy complicados. Las cifras no salen, porque somos muchos (unos 60.000 arquitectos colegiados más todos los que no lo están) y la demanda no da para todos. Salimos a poco más de una vivienda por cabeza.
No supimos en su día reaccionar a la liberalización de los honorarios que implicaba la pérdida de las tarifas mínimas. Nos pusimos a competir por precio a la carrera, bajando nuestros honorarios y llegando a situaciones absurdas en las que trabajar nos costaba dinero.
La arquitectura en España es, hoy en día, una profesión indiferenciada: casi todos queriendo hacer lo mismo y ofreciendo servicios similares a los mismos clientes.
En esta situación, es incluso normal que los clientes elijan simplemente al más barato, porque ¿qué diferencia hay entre un estudio y otro aparte del precio?
Por eso, es fundamental para un estudio y para la profesión en general que empecemos a diferenciarnos, ese término tan marketiniano.
Vamos a ver en qué consiste, cómo hacerlo y 9 ejemplos de estudios que lo han logrado.
La respuesta corta: porque si no lo haces, tu estudio será como todos los demás y acabarás compitiendo por el único concepto por el que podrás alejarte de ellos, el precio.
Y ya sabemos lo que pasa cuando empiezas a bajar honorarios para quedarte los encargos. El margen de beneficio desaparece, entras en pérdidas, no puedes ofrecer buen servicio y todo el mundo pierde. Esa es la respuesta corta.
La respuesta un poco más elaborada la podemos ver con un ejemplo: el ácido clorhídrico (desciendo de una estirpe de químicos). HCl.
Si tienes una fábrica que lo produce, y empiezas a competir con otras empresas que también lo hacen, ¿por qué va a ser tu producto mejor que el de la competencia? Al fin y al cabo, el ácido clorhídrico es ácido clorhídrico. Un ion cloruro y un protón.
No tiene nota de cata, ni una historia interesante detrás. Es siempre igual. Aparentemente, sólo podrá ser mejor que el de tu competencia si es más barato.
Pues no, porque puede que consigas diferenciarte. Por ejemplo, entregándolo en envases que sean más fácilmente manipulables para tu cliente. O sirviéndolo en plazos muy cortos. O teniendo una gran capacidad de producción para atender pedidos enormes.
En ese caso, el precio no importará tanto. No te comprarán por tener el producto más barato.
Y si con un producto tan básico y unidimensional como el HCl puedes encontrar maneras de diferenciarte, te aseguro que un estudio de arquitectura también puede.
Visto lo útil y necesario que es, vamos a ver cómo encontrar esa diferenciación.
Tu diferenciación debería estar en la intersección de tres conceptos básicos:
Veamos.
Debe ser algo que hagas bien y mejor que los demás, porque si no, no vas a conseguir diferenciarte. Algo en lo que destaques por alguna razón. Una verdadera fortaleza.
Tiene que ser algo que te guste. Si no, no le pondrás energía suficiente y no funcionará. Me he encontrado casos en los que un estudio ha intentado dedicarse a algo que no les motivaba en absoluto y no han terminado bien.
Y por supuesto, algo que responda a una necesidad del mercado. A veces vemos propuestas muy peculiares, llamativas, que no tienen ninguna salida en el mercado. Ser diferente por serlo no vale, tiene que ser para ofrecer algo suficientemente útil a un segmento suficientemente rentable del mercado.

Un estudio de arquitectura tiene un punto peculiar y sugerente para afrontar cómo diferenciarse: la dualidad producto/servicio.
Ofrecemos servicios a personas y organizaciones, pero esos servicios tienen como resultado un producto del que somos mayormente responsables. Es decir, lo que obtienen de nosotros quienes nos contratan son servicios, pero al final también productos.
Esto abre muchas posibilidades de diferenciación.
La mayoría de los estudios con los que he trabajado pensaban inicialmente en diferenciarse por el producto resultante: básicamente, edificios mejor diseñados (signifique eso lo que signifique, y te aseguro que no significa lo mismo para un arquitecto que para un cliente).
Sin embargo, los estudios de arquitectura están en buena disposición para diferenciarse por la manera de prestar el servicio, porque trabajan mucho tiempo con el cliente, con múltiples puntos de contacto en procesos largos y estresantes.
Si abrimos la mente y pensamos no sólo en el edificio que producimos, hay amplias posibilidades de diferenciación diseñando la prestación del servicio. La investigación de mercado muestra que esto es apreciado en muchos segmentos del mercado.
Otra consideración: dentro de la diferenciación por el producto, cabe como alternativa la especialización. Estar dedicados al 100% a una tipología determinada y ser los mejores en ella funciona, es un valor que el cliente percibe.

Y ahora sí, vamos a ver 9 buenos ejemplos de diferenciación en arquitectura.
Deliberadamente he puesto pocos grandes estudios, para que veas que no hace falta tener grandes medios para diferenciarse.
La búsqueda del bienestar y la salud es una tendencia global común en muchos sectores, y también en la arquitectura.
El equipo de CU4 lo ha interiorizado, saben sobre ello, y lo aplican en sus proyectos basándose en criterios científicos.
El resultado no es sólo un edificio en el que las personas se sienten bien y que protege su salud. También el proceso desde el inicio hasta el final es fluido y agradable, por las cualidades de los integrantes del estudio y porque está diseñado para serlo. Produce bienestar.
Esta diferenciación les permite atraer a personas y empresas interesadas en el concepto.
Hablamos de un pequeño estudio que ha conseguido ofrecer a sus clientes la solución a una gran necesidad: la tranquilidad durante el proceso completo de creación de su casa.
Laura y Fernando han colonizado casi toda la cadena de valor, de manera que ofrecen en un único servicio: esa parte previa en la que el cliente suele estar solo (elegir parcela o edificio), el proyecto, la dirección de obra, la ejecución de esta… Incluso la gestión de la mudanza.
De este modo, el cliente tiene un único interlocutor que se ocupa de todo. Gana en tranquilidad, elimina la incertidumbre de no saber qué viene después, y básicamente consigue un proceso fluido y con menos aristas.
Una diferenciación basada en la prestación del servicio.
Si mezclas el origen mediterráneo de Ramón Esteve, su formación en la Escuela de Madrid, y un toque cosmopolita por viajes y cultura, entiendes su lenguaje arquitectónico.
En este caso estamos ante una propuesta diferencial por el producto que consigue, basado en esa manera de hacer arquitectura, o más bien de diseñar, porque en este estudio también se crea producto, branding, y más.
Ese lenguaje arquitectónico de Ramón era prácticamente único en su entorno en los inicios, y sigue siendo muy diferencial hoy en día porque ha sabido evolucionar y hacerlo bien.
Se trata de un muy buen ejemplo de una diferenciación basada en una manera de diseñar que, además, se ha podido mantener en el tiempo porque ha ido mejorando y evolucionando.
Modelark cuenta con buenos arquitectos, que a la vez saben mucho de BIM, y que tienen experiencia trabajando con promotores inmobiliarios.
El resultado es que saben rentabilizar el diseño y que su cliente consiga un buen retorno de la inversión que acomete. Tienen las herramientas para lograrlo, la actitud, les gusta, y es algo muy valorado por el cliente corporativo.
Tanto en sus diseños arquitectónicos como en sus procesos de consultoría BIM, están completamente enfocados a lograr esa rentabilidad para su cliente.
Y eso funciona.
El arquitecto Albert de Pineda fundó este exitoso estudio internacional en el que hoy trabajan cuarenta personas.
La especialización en un producto muy concreto, el hospital, ha dado resultados muy buenos, y les ha permitido abrirse a todo tipo de equipamientos para la salud.
Son un ejemplo de diferenciación basada en la especialización porque realmente son especialistas, y porque la tipología escogida es un edificio tan complejo que les permite aportar un valor verdaderamente diferencial respecto a estudios generalistas.
Los hospitales son pequeñas ciudades con requerimientos funcionales y normativos muy complicados, gestión difícil, gran impacto en el entorno…
En Pinearq saben mucho de ello y eso les diferencia de otros estudios de arquitectura.
Las grandes ciudades están repletas de personas que viven (e incluso trabajan) en espacios muy reducidos.
Dado el precio de los alquileres en Madrid y Barcelona, no es extraño encontrar “viviendas” de 25 m2 en las que es difícil tener una vida más o menos digna y cierto bienestar. Beatriz ayuda a quien está en esa situación.
El dominio de la escala pequeña, de los recursos del mobiliario, de la percepción del espacio por la persona, etc., le permiten ofrecer a sus clientes un aprovechamiento máximo de cada centímetro cuadrado.
Su tagline “El tamaño importa, el diseño mucho más” lo dice todo.
Es una propuesta muy efectiva para un entorno en el que tiene mucha demanda.
En Bonsai Arquitectos saben mucho de sostenibilidad arquitectónica, de madera, de sellos acreditativos, de ciencia.
Se diferencian ofreciendo a sus clientes los valores y ventajas de la sostenibilidad, gracias a la garantía de una metodología científica y de su experiencia.
Consiguen conectar perfectamente con un tipo de cliente que comparte sus valores, pero también con el que quiere nutrirse de las ventajas, por ejemplo, de la eficiencia energética.
En un mundo cada vez más sostenible, hay espacio para que estas propuestas sean diferenciales.
Aquí tenemos una diferenciación peculiar, que puede gustarte o no, pero que indudablemente funciona.
Joaquín Torres ha llegado a posicionarse como “El arquitecto de los famosos”. Es, además, un posicionamiento que se retroalimenta: si eres famoso tienes que hacerte una casa con él, y si te haces la casa con él, eres famoso.
Al final el simple hecho de tener una casa diseñada por él te proporciona estatus, te ayuda a pertenecer a determinado grupo social, y eso tiene valor para cierto segmento del mercado.
Y acabamos con una propuesta tremendamente diferenciada, tanto que es prácticamente única.
Designable es una startup/estudio de arquitectura/promotora/cooperativa, todo a la vez y nada de ello.
Basándose en las necesidades del mercado inmobiliario, le han dado la vuelta al proceso de la promoción inmobiliaria hasta generar un modelo de negocio innovador, disruptivo, y tan rico que es complicado explicarlo en pocas líneas.
Básicamente, su desarrollo tecnológico les permite:
Un proyecto muy interesante y exitoso, que no ha hecho más que comenzar.
Estos 9 ejemplos son eso, ejemplos. Hay más, como la especialización hacia el sector del lujo de LUITOM interiorismo u otras diferenciaciones basadas en el servicio. Muchas posibilidades.
Espero que te sirvan como inspiración y motivación para encontrar tu lugar en el mercado. Te irá mejor, de verdad, y también le irá mejor a la profesión.
Porque la proliferación de estudios de arquitectura diferenciados, atendiendo necesidades reales de los clientes, y respetando la profesión sin tirar los precios es lo que conseguirá que la sociedad vuelva a percibir el valor que le podemos aportar.
Y eso es lo que garantizará el futuro de la arquitectura como profesión.
Sobre el autor: Joan Vergara Martí
Arquitecto MBA ESADE y consultor de arquitectos. Ayudo a profesionales de la arquitectura a ejercer la profesión de manera rentable, efectiva y con impacto. Hago procesos de consultoría para conseguir más y mejores encargos, trabajar con efectividad para ser rentable o lograr empleo en el sector. El resto de mi tiempo lo ocupan la ópera, el rugby, el taichi y las obsesiones muy variadas de un cerebro amarillo.
Artículo escrito por Autor Invitado 1 comentario

Imagínate que estás en un evento y te acaban de presentar a una importante persona, es el cliente con el que siempre has soñado. Esta muy ocupado y solo tiene 30 segundos para ti. Medio minuto para contarle lo que haces, cómo lo haces y en qué te diferencias de tu competencia.
Este es el famoso “Elevator Pitch” (discurso del ascensor) que, supongo conoces y habrás oído infinidad de veces.
Pero quiero hacerte una pregunta:
Supongo que, en esta ocasión, tu respuesta es negativa y sencillamente, no sabes por qué razón eres diferente a tu competencia ni tampoco sabes porque tendrían que contratarte a ti en lugar de a otro.
Tener un discurso breve y claro no es importante por si algún día nos encontramos en un ascensor con un importante cliente (cosa harto improbable). No, es importante debido a que disponer de una estructura simple, potente y brillante de tu mensaje profesional te obliga a realizar el esfuerzo de identificar qué es aquello que haces muy bien y que beneficios estas aportando a tus clientes.
Me encanta la frase del empresario y especialista en marketing Guy Kawasaki, que da título a este artículo:
¡Qué gran verdad! Si quieres seguir su consejo tienes tareas por delante.
Busca factores que refuercen lo que haces o cómo lo haces y que te permitan posicionarte como alguien único y valioso en tu mercado. Piensa en tus características, experiencia, competencias y habilidades, metodología, tiempos, herramientas, recursos, contactos, etc…
Y, sobre todo, toma conciencia de la necesidad de especializarte para diferenciarte de la competencia. ¿Por qué?
La respuesta es muy simple: cualquier persona paga los servicios de un especialista para resolver sus problemas.
A partir de ahora, tu misión consiste en resolver problemas a tu cliente y cuando descubras aquello que haces muy, pero que muy bien, debes hacer lo siguiente:
Tus clientes empezarán a valorar más tu trabajo. Si sigues bajando los precios tendrás pan para hoy y hambre para mañana.
Deja de complacer a todo el mundo tirando tus precios y tu talento y enfócate en un nicho especifico donde puedas ser reconocido y valorado.
Si eliges un mercado pequeño tendrás más visibilidad y menos competencia.
Estos son algunos beneficios directos que tendrás al especializarte:
Elige un micronicho de mercado, céntrate y especialízate en una habilidad que responda a una necesidad muy concreta. Trabaja cada día para ser el mejor.
Elige aquello que te apasione y, ahora si…redacta un atractivo y personal “Elevator Pitch” e interiorízalo para identificarte con tu mensaje.
Te aseguro que te sorprenderás al oírte decirlo fluidamente a toda persona que te presenten.
Sobre el autor: Emilio Sánchez Lozano
Arquitecto y Coach Ejecutivo, desde hace unos años encontré mi verdadera misión en la vida: ayudar a otro arquitectos y profesionales a lograr la vida laboral que soñaban. Escribo, formo e imparto charlas. Compagino mi profesión con mi otra gran pasión: disfrutar la vida con mi familia.
Artículo escrito por Luis Sánchez Blasco 1 comentario

«La calidad se recuerda mucho tiempo después de haber olvidado el precio»
Henry Royce
Cofundador de Rolls-Royce
Nota: Aunque el señor Royce era fabricante de coches y no arquitecto, creo que es de plena aplicación esta frase a muchas situaciones de nuestra vida, entre ellas la arquitectura y por eso la he incluido.
Artículo escrito por Luis Sánchez Blasco 7 comentarios
Que el precio de la tinta de impresora es muy elevado es algo que todos sabemos (y pagamos), pero al verlo comparado con otros líquidos no deja de sorprendernos la barbaridad que cuesta (que no lo que vale).
La gráfica compara los precios de esto líquidos:
No nos queda más remedio que preguntar…
¿De qué está compuesta la tinta de impresora?… ¿De sangre de unicornio?
¡Deja tu respuesta!
Fuente: Nuesion