Expresividad, versatilidad, sostenibilidad, confort interior y resistencia al fuego
El ladrillo cara vista ofrece hoy un amplio ecosistema constructivo, con soluciones tanto para obra nueva como rehabilitación. Un material que ha ido evolucionando con las necesidades de los arquitectos, aportando expresividad y carácter pero también la máxima eficiencia energética y seguridad para los usuarios.
Desde las fachadas confinadas a las más novedosas, como las autoportantes, ventiladas autoportantes, en seco, SATE cerámico e industrializadas, las fachadas con ladrillo cara vista son la piel exterior de antiguos edificios históricos y también de modernos diseños contemporáneos.

Edificio “build to rent” de 37 viviendas en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Estudio b720 Fermín Vázquez Arquitectos. Foto: © Adrià Goula
La versatilidad de esta solución con diferentes colores, texturas, tamaños y formatos de instalación aportan a cualquier proyecto una estética única, durabilidad, resistencia para regular el calor y la humedad, así como un excepcional comportamiento ante el fuego. Y es que, los productos cerámicos tienen la mejor categoría posible para un material en cuanto a la reacción al fuego (se clasifican como Euroclase A1 sin necesidad de ensayo). Esto significa que no son combustibles y que en caso de incendio no contribuyen al desarrollo del mismo, no produciendo llamas, ni humos, ni gases tóxicos garantizando sobradamente el cumplimiento de las exigencias normativas en cuanto a seguridad en caso de incendio.
Hasta 7 sistemas diferentes que proporciona un completo porfolio de soluciones en fachadas cara vista
El arquitecto puede elegir así entre fachadas de albañilería con soluciones tradicionales, como la fachada confinada, o por otras soluciones, como la pasante autoportante y ventilada Structura GHAS, o los sistemas en seco IRIS o Cablebrick. También puede decantarse por fachadas industrializadas, que permiten una construcción eficiente, de elevada calidad, más económica, rápida y sencilla con un acabado cerámico, pudiendo contar con opciones constructivas como el sistema de aislamiento térmico exterior con acabado cerámico Termoklinker, los tejidos cerámicos Flexbrick, o los paneles prefabricados Insupanel, MAPS y Murobrick.

Vivienda unifamiliar en St. Vicenç dels Horts (Barcelona). Joan Casals Pañella y José Luis Cisneros Bardole. Foto © José Hevia
Información técnica y proyectos innovadores en Fachadascaravista.es pensados para el profesional de la edificación
Para dar a conocer el amplio ecosistema de esta solución constructiva, Hispalyt – Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida-, desarrolla una campaña de divulgación cuyo objetivo es mostrar las prestaciones y ventajas de las fachadas de ladrillo cerámico cara vista frente a otras soluciones.
Entre los elementos que componen la campaña destaca la web fachadascaravista.es, donde los profesionales del sector de la edificación podrán acceder a información técnica detallada de este ecosistema, a una galería de imágenes de proyectos emblemáticos, a la biblioteca de objetivos BIM y de materiales para Revit, DAP y fichas para la certificación BREEAM, LEED y VERDE, así como información sobre el impacto positivo del ladrillo cara vista en proyectos EECN y Passivhaus.

Escuela infantil y primaria en La Joncosa del Montmell (Tarragona). Lluís Jubert – Taller d’Arquitectura. Foto © Del Río Bani
Además, el profesional puede descargar del dossier técnico ‘Tipos de fachada de ladrillo cara vista’ para conocer la aplicación de cada sistema, así como los elementos que los componen y sus ventajas respecto a otras soluciones.

En resumen, a través de una identidad única, este ecosistema es la solución constructiva más completa y segura para los usuarios, ya que ofrece diseño, versatilidad, eficiencia energética, sostenibilidad, durabilidad con escaso o nulo mantenimiento y un excelente comportamiento frente al fuego, permitiendo, por tanto, ejecutar fachadas que cumplen sobradamente las exigencias del CTE.










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